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Página 3 de 3 Decía que es una batería de inversiones y de medios que muestran la capacidad de nuestros representantes públicos por conseguir financiación para la ciudad. Su criterio acertado y su capacidad. Pero esto no tiene sentido si después nosotros no conservamos y rehabilitamos nuestras viviendas con respeto y con gasto, con buen gusto y con conocimiento y cultura y aquí quiero acabar la intervención que me ha pedido el Alcalde y la Concejal de Patrimonio, con un homenaje a la Fundación Ciudad de Sigüenza de Antonio Manada y de su esposa seguntina, Gloria de las Heras Atance pues yo les debo tanto que también les haría un monumento y les daría una calle al igual que a D. Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo, pero hay que esperar pues todavía les queda mucho por trabajar en Sigüenza y estoy seguro que con el respeto y el cariño de todos, de la corporación municipal, de muchos seguntinos y en este caso de mí como arquitecto de la Universidad de Alcalá, gracias a ellos tuve la oportunidad de poder trabajar en la recuperación de la Casa del Doncel, que si no es por ellos, se habría derribado pues esos eran los proyectos que se encontraron cuando hablaron con el propietario anterior. Gracias al empeño y al acierto de esta Fundación, de Antonio y de Gloria y de todos los que pertenecen a ella, en la Universidad hemos podido recuperar esos interiores que son ahora, después de la Catedral y el Parador, el tercer lugar más visitado de la ciudad de Sigüenza: la Casa del Doncel y la hospedería Porta Coeli. Y también gracias a ellos se han salvaguardado otros importantes edificios de Sigüenza: el de la calle Mayor con Travesaña que igual que la Casa del Doncel tuvieron que adquirirlo para que paralizara la demolición; el de la calle Travesaña Alta número 5 que está felizmente recuperado; las que probablemente son las casas románicas más antiguas de Sigüenza, calle Travesaña Alta número 6 y 8, que donaron generosamente a la Universidad de Alcalá para luego series devuelto a la Fundación al no ser necesario para las actividades de la Universidad, y más de la decena de edificios que han animado e impulsado a su recuperación con seguntinos a los que han animado para que vivan y recuperen las casas de sus padres en el Centro Histórico de Sigüenza. Queda así nuestro reconocimiento a su esfuerzo y empeño que está siendo clave en detener esta mala imagen que en algunos casos se proyecta sobre lo incómodo y lo viejo de las casas antiguas de la ciudad medieval. Para finalizar, les puedo decir que he sido testigo de la recuperación de una ciudad como Alcalá con trece cuarteles y cuatro cárceles, destruida y que mucha gente daba por perdida. Hoy en día esa ciudad es Patrimonio de la Humanidad y donde había cárceles y soldados hoy se forman en ella más de 15.000 jóvenes con la vuelta de su universidad. Sigüenza tiene una riqueza patrimonial en aspectos muy importantes que no tiene Alcalá, es un cofre urbano con unos tesoros que aún desconocemos y por tanto que aunque les puedo asegurar que su valor será incalculable, nos queda mucho trabajo a todos los seguntinos por proteger y recuperar el inmenso patrimonio que se ha creado a lo largo de estos 800 años por generaciones que en muchos aspectos apostaron por Sigüenza con una cultura extraordinaria; tendríamos que dar un gran salto para valorar lo que ellos hicieron. La oportunidad que tiene ahora Sigüenza para conseguir llevar la nave a buen puerto de estos programas de rehabilitación urbana y de remodelación urgente de la catalogación del planeamiento urbano inadecuado al valor que la ciudad tiene, depende mucho de cada uno de nosotros. Hay que "arrimar el hombro". Hay muchas ganas de trabajar y tenemos que tirar todos en la dirección de la conservación, la rehabilitación cuidadosa y respetuosamente. Si escribo con este ímpetu y digo estas cosas no se crean que es por mi forma de ser, sino porque hay que luchar contra los comentarios de los derrotistas y mezquinos que por ignorancia o lo que es más grave, por quererse enriquecer, están dispuestos a pasar con una apisonadora por donde sea, saltándose a veces todo nuestro marco legislativo que siendo muy estricto, sin embargo hay que reconocer que no se hizo bien en tiempos pasados, perdiendo edificios tan importantes como el antiguo Horno Medieval de la calle Travesaña Baja que ya es irrecuperable junto con una veintena de edificios que se vaciaron y que hoy en día su valor es insignificante con la riqueza que aún esconden los edificios salvaguardados. Y siento dar el réquiem por las dos últimas casas derribadas en el último mes, la de la calle Seminario de 1505 derribada apico y pala; y la renacentista con interior medieval de la calle Valencia número 18. BASTA YA! Pero no quiero acabar con el pesimismo que genera la denuncia de tantos atropellos realizados. Sigüenza tiene mucho que conservar porque su pasado ha sido brillante y su legado generoso. Los seguntinos lo sabéis y, pese a todo lo que he citado, el balance es positivo ya que hay mucho más, en sensibilidad y conocimiento que ha conservado, valorado y reivindicado de su historia y urbanismo, que los casos puntuales de especulación e ignorancia, que ha hecho perder grandes valores. Y es que Sigüenza fue grande en la Edad Media, Renacimiento y tuvo Ilustración. Hoy, los herederos y descendientes de aquellos seguntinos de pro, apuestan por su ciudad desde muy diversos campos y ocupaciones, contando con un equipo de gobierno municipal que vive la ciudad y cree en ella. Podemos ser optimistas: Sigüenza, se salva. Pero no bajemos la guardia. FELICES FIESTAS A TODOS
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